¿Se podría decir que el voto útil es el voto de la desesperación? Digo que sí enfáticamente. Creo que es un voto de desesperación ante un escenario dentro del cual ninguna opción parece buena. Es la máxima expresión del egoísmo y canibalismo nacional. La explicación más visceral detrás del voto útil esta el siguiente razonamiento: si no gano yo, que tampoco gane mi enemigo. Esta decisión no fue del todo fructífera en el sexenio pasado; lo que quiero decir es que a pesar de voto útil la ciudadanía puede salir perdiendo.
Además, el voto útil es valido cuando estas escogiendo entre opciones diferentes, pero lo que hemos visto en estos últimos meses es que los políticos no distinguen colores; lo único que buscan es seguir viviendo del erario público. Están enquistados en el sistema; evitan que una nueva clase política llegue al poder, y esto genera un gran descontento social.
Lo que hemos visto es que los tres partidos están hechos por la misma clase de hombres. Ante esta realidad uno se pregunta si los partidos que deberían de representar una alternativa lo son en verdad. Es una pregunta muy valida ya que los partidos están conformados por personas. Entonces, en México ante esta situación de “juego de las sillas” uno tiene que dejar de juzgar ideologías y partidos y termina juzgando personas. Y el resultado no puede ser muy favorable para ninguno de los tres; gente del PRI en el PAN (zedillistas), gente del PRD en el PAN (Sodi), gente del PRI en el PRD (Camacho, Ebrard).
Es triste pero las etiquetas y los partidos no están logrando su función de reducir costos de información al representar una ideología. Ante la falla de estas instituciones tan necesarias para la democracia, uno termina juzgando personas y complicando el análisis.
Desde un punto de vista racional puede ser correcto el voto útil; habría que analizar el orden de preferencias de cada votante. Quien vote de esta manera puede justificarse y decir: con ese proyecto el país se iba ir al carajo. Bueno; suena bien, sin embargo esta emitiendo un juicio ex ante de lo que iba a pasar. Esta diciendo que él sabe que es lo bueno y lo malo para el país. Algo soberbio, pero hay muchos así. Se puede hacer el mismo contra argumteno, porqué votas por un candidato o proyecto: porque creo que es el mejor proyecto para el país. Ahora, algo mesquino pero más humilde es decir; no es lo mejor para el país pero es lo mejor para mí. Pero esto nos lleva a otro problema; cómo debe de pensar un ciudadano libre: debe de pensar en la mejor opción para la comunidad – esto es debe pensar en el bien común- o debe de pensar en la mejor opción para él.
Lo ideal como decía Rousseau es que la mejor opción del individuo, sea la mejor opción para el grupo. Que lo mejor para la comunidad sea lo mejor para el individuo y viceversa. Esto nos lleva a caer en la famosa y peligrosa volonté general del famoso ginebrino. Digo peligrosa porque es una ilusión, una de las grandes aportaciones de la ciencia política y de la economía política del siglo XX fue demostrar que no había un sistema ideal para agregar presencias que dejara a todos contentos.
Tengo dos propósitos: recuperar y revalorar lo que hice a lo largo de la carrera y servir como guía o asistencia a aquell@s que busquen información rápida para salir del paso.Una suerte de acordeon sobre diversos temas de ciencia política y algunos otros temas.
6.02.2006
Libertad de expresión
La libertad de expresión es un valor indispensable para la democracia. El debate nacional y el desarrollo intelectual de un país necesitan de la libre confrontación de ideas y diferentes proyectos. Uno como individuo debe serle fiel a su persona y expresar sus ideas sin miedo a que haya gente que no comparta su punto de vista. Esta es una de las garantías individuales que sabiamente nos otorga nuestra constitución.
Los verdaderos avances intelectuales se han dado cuando la gente puede expresar y confrontar libremente sus ideas. Esta libertad permite que la imaginación individual desafíe a la comunidad con ideas completamente nuevas que cuestionan el paradigma con el que comprenden la realidad. La libertad de expresión fomenta el desarrollo del individuo y la evolución y revolución de las ideas. Esto último es lo más importante pues una idea puede cambiar a millones. Es imposible medir el impacto que pueden tener.
A lo largo de la historia el ser humano ha visto esta libertad marchitada en distintos momentos como: la Alemania Nazi, la Unión Soviética, EU durante el Macartismo, la reforma protestante y la invención de la prensa, etcétera. México no estuvo exento de esta represión, antes el país tenía una prensa amordazada – si algún periódico publicaba una nota crítica contra el gobierno en turno, éste le suspendía el suministro de papel para la impresión del día siguiente.
Actualmente el gobierno ya no es el gendarme que solía ser. La libertad moderna del ciudadano consiste entonces en dedicarse a sus propios asuntos bajo la protección de la ley. Sin embargo existen otros tipos de taboos o de bozales. Actualmente escribir de manera crítica contra la corrupción y el narcotráfico representa un peligro para los periodistas. Pasamos de un extremo a otro; de un estado que intentaba controlar todo a un estado que no puede controlar nada. Cuando un individuo o un grupo pueden romper la ley y quedar impunes, es un síntoma de que el Estado no funciona bien. Una de las cosas que esta fuera de su control es el narcotráfico. Un conjunto de personas que deciden no obedecer la ley y poner en tela de juicio la autoridad que tiene el estado es una clara muestra de que no cuenta con el monopolio de la violencia.
Ahora, si un gobierno no es capaz de asegurar el ejercicio pleno de todos los derechos de sus ciudadanos, de acuerdo con una visión contractualista, podrían desconocer este estado. Esto es un peligro de acuerdo con Thomas Hobbes ya que la sociedad caería en la anarquía (que según el teórico ingles considera un estado de guerra de todos contra todos); que es un estado de incertidumbre, miedo e infelicidad.
Esto no quiere decir que el país se dirige a una revolución. Quiere decir que aún en el siglo XXI, el estado mexicano tiene severas deficiencias ante los ojos de un teórico del siglo XVII. La libertad de expresión no es bandera de ninguna fuerza política, ni debe serlo. La defensa de la libertad en general no es exclusiva de la derecha. Inclusive se podría decir que es la izquierda el movimiento que verdaderamente está comprometido con el desarrollo y libertad individual. En esa izquierda se inserta mi izquierda, la de PM en México y Bachelet en Chile. Una izquierda que busca darle la oportunidad a los ciudadanos de que sean libres y escapen a la enajenación de la política por los políticos de siempre. Una oportunidad de que una opción ciudadana se convierta en un actor de peso en la política nacional y reforme el sistema.
Los verdaderos avances intelectuales se han dado cuando la gente puede expresar y confrontar libremente sus ideas. Esta libertad permite que la imaginación individual desafíe a la comunidad con ideas completamente nuevas que cuestionan el paradigma con el que comprenden la realidad. La libertad de expresión fomenta el desarrollo del individuo y la evolución y revolución de las ideas. Esto último es lo más importante pues una idea puede cambiar a millones. Es imposible medir el impacto que pueden tener.
A lo largo de la historia el ser humano ha visto esta libertad marchitada en distintos momentos como: la Alemania Nazi, la Unión Soviética, EU durante el Macartismo, la reforma protestante y la invención de la prensa, etcétera. México no estuvo exento de esta represión, antes el país tenía una prensa amordazada – si algún periódico publicaba una nota crítica contra el gobierno en turno, éste le suspendía el suministro de papel para la impresión del día siguiente.
Actualmente el gobierno ya no es el gendarme que solía ser. La libertad moderna del ciudadano consiste entonces en dedicarse a sus propios asuntos bajo la protección de la ley. Sin embargo existen otros tipos de taboos o de bozales. Actualmente escribir de manera crítica contra la corrupción y el narcotráfico representa un peligro para los periodistas. Pasamos de un extremo a otro; de un estado que intentaba controlar todo a un estado que no puede controlar nada. Cuando un individuo o un grupo pueden romper la ley y quedar impunes, es un síntoma de que el Estado no funciona bien. Una de las cosas que esta fuera de su control es el narcotráfico. Un conjunto de personas que deciden no obedecer la ley y poner en tela de juicio la autoridad que tiene el estado es una clara muestra de que no cuenta con el monopolio de la violencia.
Ahora, si un gobierno no es capaz de asegurar el ejercicio pleno de todos los derechos de sus ciudadanos, de acuerdo con una visión contractualista, podrían desconocer este estado. Esto es un peligro de acuerdo con Thomas Hobbes ya que la sociedad caería en la anarquía (que según el teórico ingles considera un estado de guerra de todos contra todos); que es un estado de incertidumbre, miedo e infelicidad.
Esto no quiere decir que el país se dirige a una revolución. Quiere decir que aún en el siglo XXI, el estado mexicano tiene severas deficiencias ante los ojos de un teórico del siglo XVII. La libertad de expresión no es bandera de ninguna fuerza política, ni debe serlo. La defensa de la libertad en general no es exclusiva de la derecha. Inclusive se podría decir que es la izquierda el movimiento que verdaderamente está comprometido con el desarrollo y libertad individual. En esa izquierda se inserta mi izquierda, la de PM en México y Bachelet en Chile. Una izquierda que busca darle la oportunidad a los ciudadanos de que sean libres y escapen a la enajenación de la política por los políticos de siempre. Una oportunidad de que una opción ciudadana se convierta en un actor de peso en la política nacional y reforme el sistema.
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Campaña Presidencial
3.21.2006
Candidato Juarez por JA Crespo
José Antonio Crespo
20 de marzo de 2006
Candidato Juárez
QUE haya coincidido el bicentenario del nacimiento de Benito Juárez con la elección presidencial, y que el Benemérito sea uno de nuestros máximos héroes (si no es que el mayor de todos), hace de su imagen una bandera de campaña que se disputan los candidatos, en mayor o menor medida.
Cada candidato destaca algunas de sus propias "virtudes" de tal forma que se las identifique con las del prócer, de modo que el ciudadano sienta que al votar por fulano o sutano, en realidad lo hace por Juárez. El truco está lejos de ser eficaz, pero es indispensable enarbolar la imagen del prohombre como acompañando la campaña respectiva de quienes se lo arrebatan. Pero, como mucho se ha dicho, no se trata de la imagen del verdadero Juárez, sino de la pétrea y solemne estatua de bronce, del héroe sobrehumano que se enseña en las aulas, no el verdadero, con sus errores y defectos.
1) Se destaca el legalismo de Juárez, pero no siempre se apegó estrictamente a la ley, cuando esto no le favorecía políticamente. El oaxaqueño era más bien un hábil y pragmático político, que por ello escribió: "Querer que un poder extraordinario, creado por la necesidad y por la voluntad nacional, obre con estricta sujeción a la ley, es querer un imposible. Es querer que haya un huracán sin estragos". Don Emilio Rabasa escribió de Juárez: "Con la Constitución no gobernó nunca". Y de ahí que lo llamara el "dictador de bronce".
2) El guelatense podría hoy asesorar a su candidato favorito -quienquiera que fuera- para ganar la elección con fraudes y compra de votos, pues en ello era diestro. En 1871 ganó en turbios comicios con 93% de la votación, un resultado más bien soviético (o del añejo PRI). Las caricaturas de la época lo dibujaban como hechicero, haciendo pócimas electorales. Un crítico suyo le dedicó las siguientes coplas: "¿Por qué si acaso fuiste tan patriota, estás comprando votos de a peseta? ¿Para qué admites esa inmunda treta de dar dinero al que en tu nombre vota?". Se trata del general Ireneo Paz, abuelo de Octavio Paz.
3) No parece haber sido ajeno a manejos turbios para conseguir sus propósitos políticos. O al menos así lo pensaba Ignacio Ramírez, entonces magistrado de la Suprema Corte, quejándose de que su sueldo no le era pagado por utilizarse en las componendas juaristas. Ramírez escribió una carta a Juárez y su camarilla: "Don Benito, usted y todos ustedes reducen la política a intrigas electorales, a gastos secretos, a corrupción de diputados y a derramar sangre con frecuencia".
Otro liberal, Ignacio Manuel Altamirano, escribió en 1883: "(Juárez) proscribió y persiguió tenazmente o mandó fusilar a liberales sin mancha, a patriotas esclarecidos, si habían tenido la desgracia de no haberle sido adictos personalmente o de ofenderlo de algún modo". Por lo visto, no tan querido por sus contemporáneos era Juárez, a diferencia de como es hoy.
4) Hizo lo necesario para quedarse en el poder hasta su muerte. Él fue el verdadero campeón del reeleccionismo. Por lo cual un columnista del siglo XIX escribía, explicando las revueltas antirreeleccionistas contra Juárez: "Es natural que los espíritus se subleven contra una situación en que un hombre es todo, y la nación nada". Y se dirigía al presidente de la siguiente forma: "Habéis caído de vuestro elevado pedestal para confundiros con el vulgo de los hombres; érais el hombre de la ley, sóis el hombre de la ambición".
5) El legendario nacionalismo juarista es relativo. Lo fue sin duda frente a los franceses. No tanto respecto de los yanquis, a quienes, invocando el tratado McLane-Ocampo (nunca ratificado), convocó a una pequeña pero decisiva injerencia naval en su ayuda durante la guerra de Reforma, cosa que ocurrió. Y tal intervención contribuyó al triunfo de los liberales sobre los conservadores.
6) La mitología juarista lo presenta como un hombre austero, practicante de la "medianía republicana". Así fue durante los años de la intervención, cuando el gobierno apenas si recibía algunos recursos para sobrevivir. Tras la caída del Imperio, Juárez mantuvo una imagen de austeridad, se levantaba temprano en la mañana, se bañaba con agua fría. Sus oficinas estaban modestamente amuebladas. Por la tarde terminaba sus labores y paseaba con algún miembro de su familia en un carruaje propiedad del gobierno, viejo y desvencijado. Empero, Juárez no era precisamente un asceta. Don Benito tenía varias casas, una de ellas en lo que hoy es la avenida Madero, en el primer cuadro de la ciudad que era una zona de lo más exclusiva. Compró también a su esposa una casa de campo en la colonia San Rafael (que aún era campo). Otros terrenos y bienes tenía Juárez, pues al morir dejó a su familia una herencia valuada en 151 mil pesos. Poca cosa hoy, pero equivalente a unos 4 millones de dólares actuales, según calculan historiadores.
Por todo lo anterior, esperemos que lo de la evocación del Benemérito en esta campaña presidencial sea mera retórica, y que los candidatos, particularmente los "juaristas", no se tomen en serio eso de seguir el ejemplo de nuestro héroe máximo.
Aclaración.
El jueves pasado cuestioné la asistencia de Miguel Ángel Yunes y Eduardo Medina Mora al acto en que el gobernador poblano Mario Marín anunció su ridícula fiscalía contra la pederastia. El licenciado Yunes me aclara que su presencia con Marín respondió a un evento distinto, imagen que muchos medios proyectaron al mismo tiempo que se notificaba la creación de la fiscalía. Reporto, pues, la aclaración hecha por el licenciado Yunes.
Despedida.
Con esta entrega me despido de los lectores de EL UNIVERSAL, no sin antes agradecerles su atención y la gentil invitación que hace más de seis años me extendió Roberto Rock para colaborar en este prestigiado diario, cosa que hice con gusto y satisfacción.
cres5501@hotmail.com
20 de marzo de 2006
Candidato Juárez
QUE haya coincidido el bicentenario del nacimiento de Benito Juárez con la elección presidencial, y que el Benemérito sea uno de nuestros máximos héroes (si no es que el mayor de todos), hace de su imagen una bandera de campaña que se disputan los candidatos, en mayor o menor medida.
Cada candidato destaca algunas de sus propias "virtudes" de tal forma que se las identifique con las del prócer, de modo que el ciudadano sienta que al votar por fulano o sutano, en realidad lo hace por Juárez. El truco está lejos de ser eficaz, pero es indispensable enarbolar la imagen del prohombre como acompañando la campaña respectiva de quienes se lo arrebatan. Pero, como mucho se ha dicho, no se trata de la imagen del verdadero Juárez, sino de la pétrea y solemne estatua de bronce, del héroe sobrehumano que se enseña en las aulas, no el verdadero, con sus errores y defectos.
1) Se destaca el legalismo de Juárez, pero no siempre se apegó estrictamente a la ley, cuando esto no le favorecía políticamente. El oaxaqueño era más bien un hábil y pragmático político, que por ello escribió: "Querer que un poder extraordinario, creado por la necesidad y por la voluntad nacional, obre con estricta sujeción a la ley, es querer un imposible. Es querer que haya un huracán sin estragos". Don Emilio Rabasa escribió de Juárez: "Con la Constitución no gobernó nunca". Y de ahí que lo llamara el "dictador de bronce".
2) El guelatense podría hoy asesorar a su candidato favorito -quienquiera que fuera- para ganar la elección con fraudes y compra de votos, pues en ello era diestro. En 1871 ganó en turbios comicios con 93% de la votación, un resultado más bien soviético (o del añejo PRI). Las caricaturas de la época lo dibujaban como hechicero, haciendo pócimas electorales. Un crítico suyo le dedicó las siguientes coplas: "¿Por qué si acaso fuiste tan patriota, estás comprando votos de a peseta? ¿Para qué admites esa inmunda treta de dar dinero al que en tu nombre vota?". Se trata del general Ireneo Paz, abuelo de Octavio Paz.
3) No parece haber sido ajeno a manejos turbios para conseguir sus propósitos políticos. O al menos así lo pensaba Ignacio Ramírez, entonces magistrado de la Suprema Corte, quejándose de que su sueldo no le era pagado por utilizarse en las componendas juaristas. Ramírez escribió una carta a Juárez y su camarilla: "Don Benito, usted y todos ustedes reducen la política a intrigas electorales, a gastos secretos, a corrupción de diputados y a derramar sangre con frecuencia".
Otro liberal, Ignacio Manuel Altamirano, escribió en 1883: "(Juárez) proscribió y persiguió tenazmente o mandó fusilar a liberales sin mancha, a patriotas esclarecidos, si habían tenido la desgracia de no haberle sido adictos personalmente o de ofenderlo de algún modo". Por lo visto, no tan querido por sus contemporáneos era Juárez, a diferencia de como es hoy.
4) Hizo lo necesario para quedarse en el poder hasta su muerte. Él fue el verdadero campeón del reeleccionismo. Por lo cual un columnista del siglo XIX escribía, explicando las revueltas antirreeleccionistas contra Juárez: "Es natural que los espíritus se subleven contra una situación en que un hombre es todo, y la nación nada". Y se dirigía al presidente de la siguiente forma: "Habéis caído de vuestro elevado pedestal para confundiros con el vulgo de los hombres; érais el hombre de la ley, sóis el hombre de la ambición".
5) El legendario nacionalismo juarista es relativo. Lo fue sin duda frente a los franceses. No tanto respecto de los yanquis, a quienes, invocando el tratado McLane-Ocampo (nunca ratificado), convocó a una pequeña pero decisiva injerencia naval en su ayuda durante la guerra de Reforma, cosa que ocurrió. Y tal intervención contribuyó al triunfo de los liberales sobre los conservadores.
6) La mitología juarista lo presenta como un hombre austero, practicante de la "medianía republicana". Así fue durante los años de la intervención, cuando el gobierno apenas si recibía algunos recursos para sobrevivir. Tras la caída del Imperio, Juárez mantuvo una imagen de austeridad, se levantaba temprano en la mañana, se bañaba con agua fría. Sus oficinas estaban modestamente amuebladas. Por la tarde terminaba sus labores y paseaba con algún miembro de su familia en un carruaje propiedad del gobierno, viejo y desvencijado. Empero, Juárez no era precisamente un asceta. Don Benito tenía varias casas, una de ellas en lo que hoy es la avenida Madero, en el primer cuadro de la ciudad que era una zona de lo más exclusiva. Compró también a su esposa una casa de campo en la colonia San Rafael (que aún era campo). Otros terrenos y bienes tenía Juárez, pues al morir dejó a su familia una herencia valuada en 151 mil pesos. Poca cosa hoy, pero equivalente a unos 4 millones de dólares actuales, según calculan historiadores.
Por todo lo anterior, esperemos que lo de la evocación del Benemérito en esta campaña presidencial sea mera retórica, y que los candidatos, particularmente los "juaristas", no se tomen en serio eso de seguir el ejemplo de nuestro héroe máximo.
Aclaración.
El jueves pasado cuestioné la asistencia de Miguel Ángel Yunes y Eduardo Medina Mora al acto en que el gobernador poblano Mario Marín anunció su ridícula fiscalía contra la pederastia. El licenciado Yunes me aclara que su presencia con Marín respondió a un evento distinto, imagen que muchos medios proyectaron al mismo tiempo que se notificaba la creación de la fiscalía. Reporto, pues, la aclaración hecha por el licenciado Yunes.
Despedida.
Con esta entrega me despido de los lectores de EL UNIVERSAL, no sin antes agradecerles su atención y la gentil invitación que hace más de seis años me extendió Roberto Rock para colaborar en este prestigiado diario, cosa que hice con gusto y satisfacción.
cres5501@hotmail.com
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Campaña Presidencial
3.14.2006
Los medios de comunicación
¿Pueden los partidos políticos ganar votos sin una campaña de mucho dinero? Si y no. Diferentes estudios a lo largo del mundo han demostrado que el dinero si inflye mucho en los resultados electorales sin embargo la historia ofrece casos en los que sucede lo contrario, campañas con poco dinero pueden "sorprender" y ganar las elecciones. Un ejemplo de esto son las elecciones de 1988 donde el partido del ingeniero cárdenas, casi gana la elección, o las actuales elecciones donde el PRD es el que menos ha gastado entre los tres partidos grandes y sin embargo se encuentra puntero en las encuestas.
Sin embargo existe el otro ejemplo como las elecciones en el Estado de México donde se arrojó dinero a las campañas y el partido que más gastó se llevó la elección, lo mismo sucedió en 2003 en las elecciones para diputados por mayoría relativa; el partido que más gastó ganó la mayor cantidad de diputación.
Por lo tanto, cómo dijo Woldenberg, ni muy muy, ni tan tan. A lo que voy con esto es que muchas veces el momento o la coyuntura del momento puede pesar más que los gastos de campaña.
Sin embargo existe el otro ejemplo como las elecciones en el Estado de México donde se arrojó dinero a las campañas y el partido que más gastó se llevó la elección, lo mismo sucedió en 2003 en las elecciones para diputados por mayoría relativa; el partido que más gastó ganó la mayor cantidad de diputación.
Por lo tanto, cómo dijo Woldenberg, ni muy muy, ni tan tan. A lo que voy con esto es que muchas veces el momento o la coyuntura del momento puede pesar más que los gastos de campaña.
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2.07.2006
se quieren robar nuestro discurso
Mensaje de Patricia Mercado frente a estudiantes de las Universidad de las Américas Puebla.
Cholula, Puebla 2 de febrero de 2006.
Política Antigua o Política Moderna
1. En toda coyuntura decisiva para el futuro del país es importante reconocer cual es el dilema central.
2. Hasta las elecciones del 2000 y desde el movimiento estudiantil de 1968, el dilema central fue democracia o autoritarismo.
3. La alternancia política inaugurada en el 2000 con Vicente Fox como presidente de México cambió el escenario y abrió un nuevo horizonte lleno de promesas pero también de incertidumbres.
4. Hoy para las elecciones del 2006 las mexicanas y los mexicanos nos planteamos nuevas preguntas. Buscamos al mismo tiempo soluciones nuevas a problemas viejos y nuevos.
5. Desde un mirador distinto al que se abrió con la matanza del 2 de octubre en Tlaltelolco, hoy después de casi 6 años de alternancia nuestro dilema es otro muy distinto.
6. Podemos perder ganando, es decir podemos elegir para presidente de México a alguien que nos parezca más honesto o más inteligente, más capaz o más sagaz, con un mejor equipo político o con una mejor plataforma electoral. Sin haber reconocido cual es hoy el dilema central para nuestro país
7. El dilema central hoy es entre política antigua o política moderna.
8. La política antigua busca la componenda, la política moderna construye acuerdos.
9. La política antigua simula consensos, la política moderna define sus diferencias para buscar convergencias.
10. La política antigua busca a líderes que manipulen masas, la política moderna convoca a ciudadan@s libres.
11. La política antigua usa el dinero para corromper conciencias, la política moderna pregona convicciones para conmover conciencias.
12. La política antigua usa la retórica la política moderna usa el argumento
13. La política antigua lleva al inmovilismo, al mediocre crecimiento económico, a ampliar la desigualdad y a la confrontación social. La política antigua nos congela en el tiempo.
14. La política moderna apela a la creatividad para acelerar el desarrollo, para reducir la desigualdad y para construir una casa en común. La política moderna nos acompaña en nuestros sueños posibles.
15. Los distintos embates contra mi candidatura, contra nuestro partido son expresión de la política antigua que se resiste a perder el monopolio político.
16. Mi campaña es en si misma una nueva manera de hacer política. Mi mensaje es hay que ganar ganando. Reformando el ejercicio del poder con una nueva forma de hacer política.
Por esto, hoy les digo: alternativa esta en tus manos.
elcoyotealternativoXpatriciamercado
Cholula, Puebla 2 de febrero de 2006.
Política Antigua o Política Moderna
1. En toda coyuntura decisiva para el futuro del país es importante reconocer cual es el dilema central.
2. Hasta las elecciones del 2000 y desde el movimiento estudiantil de 1968, el dilema central fue democracia o autoritarismo.
3. La alternancia política inaugurada en el 2000 con Vicente Fox como presidente de México cambió el escenario y abrió un nuevo horizonte lleno de promesas pero también de incertidumbres.
4. Hoy para las elecciones del 2006 las mexicanas y los mexicanos nos planteamos nuevas preguntas. Buscamos al mismo tiempo soluciones nuevas a problemas viejos y nuevos.
5. Desde un mirador distinto al que se abrió con la matanza del 2 de octubre en Tlaltelolco, hoy después de casi 6 años de alternancia nuestro dilema es otro muy distinto.
6. Podemos perder ganando, es decir podemos elegir para presidente de México a alguien que nos parezca más honesto o más inteligente, más capaz o más sagaz, con un mejor equipo político o con una mejor plataforma electoral. Sin haber reconocido cual es hoy el dilema central para nuestro país
7. El dilema central hoy es entre política antigua o política moderna.
8. La política antigua busca la componenda, la política moderna construye acuerdos.
9. La política antigua simula consensos, la política moderna define sus diferencias para buscar convergencias.
10. La política antigua busca a líderes que manipulen masas, la política moderna convoca a ciudadan@s libres.
11. La política antigua usa el dinero para corromper conciencias, la política moderna pregona convicciones para conmover conciencias.
12. La política antigua usa la retórica la política moderna usa el argumento
13. La política antigua lleva al inmovilismo, al mediocre crecimiento económico, a ampliar la desigualdad y a la confrontación social. La política antigua nos congela en el tiempo.
14. La política moderna apela a la creatividad para acelerar el desarrollo, para reducir la desigualdad y para construir una casa en común. La política moderna nos acompaña en nuestros sueños posibles.
15. Los distintos embates contra mi candidatura, contra nuestro partido son expresión de la política antigua que se resiste a perder el monopolio político.
16. Mi campaña es en si misma una nueva manera de hacer política. Mi mensaje es hay que ganar ganando. Reformando el ejercicio del poder con una nueva forma de hacer política.
Por esto, hoy les digo: alternativa esta en tus manos.
elcoyotealternativoXpatriciamercado
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1.16.2006
Un compromiso histórico con la libertad para conseguir la justicia
Un compromiso histórico con la libertad para conseguir la justicia
Compañeras y compañeros,
Les agradezco mucho su presencia libre y voluntaria. Es un acicate para mí y un incentivo para todas y todos en Alternativa.
Como señale hace unos momentos y ahora reitero creo en la política que busca edificar una casa común para que juntos la habitemos como dueños soberanos. Una casa común generosa y protectora que acoge a tod@s l@s mexican@s. Que cultiva las diversas iniciativas individuales. Que apoya el ingenio personal. Que fomenta los lazos solidarios. Que reconoce la riqueza en la diversidad. Que valora la elaboración de propósitos comunes.
Porque creo en todo esto y sobretodo en la grandeza de la democracia mexicana hoy he venido aquí, en cumplimiento a la legislación vigente a registrarme como candidata a la Presidencia de la República para el período 2006-2012.
Amigas y amigos,
La política moderna reconoce la tensión entre personas tuteladas y ciudadanos libres. Pero no duda en su opción. Opta por ciudadanas libres de la incertidumbre y la fragmentación. Opta por ciudadanos libres de la frustración y del estigma social. Opta por ciudadanas libres de la desesperanza.
La política moderna rechaza los monopolios y las oligarquías del dinero, del saber o de la fe. Propone competencia y solidaridad como instrumentos para que optemos libremente.
Sobre todo rechaza los monopolios de la verdad. Asume la diversidad. Reconoce en el pluralismo enfoques distintos para plantearse preguntas, para ofrecer respuestas y para implementar soluciones.
Para que el pluralismo no devenga en fragmentación que dañe el tejido social, ni la competencia entronice el reinado salvaje del interés egoísta, ni la solidaridad se transforme en paternalismo insultante; la política moderna debe hacer gobernable la diversidad.
Primero está la reconstrucción de la casa común. La que habitamos pero sobre todo la que queremos habitar y heredar a nuestros hijos y a nuestros nietos.
Para eso, ciudadanas y ciudadanos debemos aceptar que:
1. Somos y queremos seguir siendo mexicanos
2. Queremos oportunidades para progresar
3. Buscamos protección frente al infortunio
4. Demandamos seguridad ante la arbitrariedad y las conductas delictuosas
Este es el piso mínimo de la convivencia que la política debe hacer posible a través del compromiso, la construcción de los acuerdos, el diálogo para entender las razones de los demás.
Ofrezco alcanzar durante mi campaña electoral el compromiso de actores políticos y sociales, nacionales, transfronterizos, regionales y locales, en torno a estos cuatro principios básicos.
A partir que nos reconozcamos habitantes de una misma casa podremos entender mejor y ponderar con libertad las distintas opciones que se nos ofrecen. Como habitantes de una casa en común podremos discrepar en cómo alcanzar esos principios o en cómo definirnos frente a su aplicación práctica.
La política y el poder en México se ejercen aplicando las viejas reglas a una nueva realidad. Esto nos ha llevado, primero, a la fragmentación, y después a una confrontación paralizante.
Para superar la fragmentación y la parálisis, necesitamos nuevas reglas políticas que hagan posible la creación de objetivos comunes. Necesitamos sustituir la ineficacia de un presidencialismo que ya no funciona por un esquema semiparlamentario que valora la diversidad política y la hace gobernable.
Al compartir nuevas reglas, podremos reconstruir la comunidad que hoy está fragmentada. Podremos dejar atrás los falsos consensos que logra el dinero en la política y que corrompen a la democracia. Con ello cumplir con la obligación de la política que es responderle a los ciudadanos, curando la sordera de la clase política para que escuche a la ciudadanía.
La reforma de la política es nuestra principal bandera. Sólo con nuevas reglas y nuevas formas de hacer política, podremos defender lo que somos y queremos ser, podremos aprovechar las oportunidades y cohesionarnos alrededor de la comunidad a la que pertenecemos.
La desigualdad es el tatuaje que marca nuestro pasado y nuestro presente. Es necesario subrayar que ésta es la región más desigual del mundo. Esta desigualdad dificulta enormemente la reducción de la pobreza. Una economía en donde la mayoría de la gente no tiene poder de compra, no puede crecer.
La desigualdad no es sólo de ingresos sino también es:
• Desigualdad en el acceso al capital humano como educación y salud.
• Desigualdad ante la ley
• Desigualdad para influir en las decisiones políticas.
• Desigualdad por razones de sexo, de etnia, de religión, por discapacidad, origen nacional y orientación sexual.
Establecer las condiciones para una auténtica igualdad de oportunidades necesita voluntad de las elites y la acción del conjunto de la sociedad. Ofrezco por esto, presentar durante mi campaña después de consultar a expertos y ciudadanos, a funcionarios públicos, a empresarios y a activistas sociales, una propuesta de largo alcance que combine:
1. Un programa específico de ingreso mínimo ciudadano,
2. Un proyecto renovado de educación de calidad y adiestramiento técnico continuo
3. Acceso universal a la salud de calidad
4. Las propuestas de reformas legislativas que aseguren el impulso a actividades productivas rentables e innovadoras.
Mujeres y hombres libres del estigma social, son los que nos han movido desde nuestros orígenes políticos. Nos identificamos con aquellas personas que han sido excluidas por ser diferentes:
• Por ser viejos o por ser jóvenes
• Por ser mujeres o por ser hombres
• Por ser indígenas o por ser extranjeros
• Por ser homosexuales o por ser lesbianas.
• Por ser de izquierdas o por ser de derechas
• Por ser ricos o por ser pobres.
Ofrezco fomentar la tolerancia con quienes son diferentes y contribuir a eliminar la exclusión social. Necesitamos aprender unos de otros, no solo para convivir sino para construir en conjunto. Reconocer la diversidad no significa fragilidad, es, por el contrario, la base de nuestra fortaleza.
La sociedad mexicana cambió y no podemos permitir que el acceso a los recursos económicos, tecnológicos, sociales y culturales, esté condicionado por nuestro origen, raza, preferencia sexual o manera de pensar. Ofrezco proponer medidas para garantizar la igualdad efectiva en el acceso a:
1. Educación y cultura.
2. A los servicios del estado
3. A los mercados.
4. A la seguridad y a la justicia.
Ofrezcamos como sociedad garantías para que una niña indígena que nace pobre en una región marginada de nuestro país, no tenga el futuro predestinado. Tenemos que garantizar que sea libre para elegir el camino de su vida. Que los estigmas sociales no la puedan frenar, que pueda elegir su educación como parte de la cultura a la que pertenece, que pueda elegir su profesión, que pueda elegir la familia que quiere formar, y que pueda elegir libremente su manera de pensar.
La tarea de reconstruir el futuro va más allá de garantizar la seguridad material de las personas. El objetivo de fondo es dar certidumbre a la diversidad en las formas de vida libre.
Para lograrlo es necesario atacar el principal problema económico que aqueja a nuestro país, la desigualdad que provoca estancamiento económico.
Llevamos más de veinte años sin que nuestra economía crezca a niveles que permitan una vida digna.
Para tomar la senda del crecimiento con equidad, el Estado debe contar con mecanismos que le permitan una efectiva redistribución efectiva de la riqueza.
Para eso, la reforma económica debe basarse en la idea que no hay un solo conjunto de políticas que puedan garantizar el crecimiento sostenido. Ni en el arte ni en la economía es válido el principio totalitario de caminos únicos. Hay una diversidad de instrumentos disponibles dentro de un marco básico de estabilidad económica.
El más eficaz somos nosotras y nosotros mismos. En palabras del gran presidente mexicano Lázaro Cárdenas, “El pueblo de México es poseedor de una gran riqueza: la inteligencia de sus hombres y de sus mujeres. Podemos afirmar que su desarrollo y aprovechamiento es condición sin la cual todo intento de establecer una sociedad más justa resulta vano.”
Un gobierno comprometido con el crecimiento con equidad tiene que dotar al Estado de mayores recursos para incrementar la capacidad de invertir en las personas. Para esto, ofrecemos presentar una propuesta de reforma fiscal integral consensuada entre contribuyentes, expertos, funcionarias, técnicos, empresarias.
La búsqueda de soluciones privadas a problemas públicos es producto de contextos de incertidumbre como los que ahora vivimos. Sin embargo, estas tendencias pueden ser modificadas por el compromiso político.
Es crucial que las reformas, sean éstas de naturaleza económica, social o política, puedan ser reguladas mediante la negociación constante y los acuerdos para hacerlas menos amenazadoras. Es indispensable una base común de entendimiento para operar cambios trascendentales como los que propongo. La gradualidad en las transformaciones es un buen amortiguador para evitar disrupciones producto de las resistencias ante el cambio.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Culminada la transición democrática y abiertos los cauces para la expresión de diversas opciones políticas es responsabilidad de nuestras generaciones consolidar la democracia como forma de vida y como método para dirimir pacíficamente las disputas.
El actual ejercicio de la democracia no produce ni derrotas definitivas ni victorias avasalladoras. Si persistimos en este ejercicio, se podrá generar un acceso más equitativo al ejercicio del poder y con ello mejores mecanismos para atemperar la opulencia y reducir la indigencia.
De ahí que el tiempo de la política es el tiempo de la perspectiva de largo alcance, no de la mezquina cortedad de miras.
El tiempo de la política es el tiempo de las conductas honestas y de la generosa tolerancia, no del espíritu depredador ni del oportunismo desbordado.
Para nosotras en Alternativa, para la izquierda que representamos, el tiempo de la política es también el tiempo del compromiso histórico con la libertad para conseguir la justicia en todos los ámbitos de la vida de las personas.
Compañeras y compañeros,
Durante la campaña electoral llevaré como bandera el proyecto de Alternativa. Un proyecto claramente diferente a las opciones que representan los tres partidos hegemónicos.
Confrontaremos nuestra alternativa con el candidato del PRI que representa a un pasado antidemocrático, plagado de corrupción en la vida pública que deja una pesada herencia, que aun continúa, de manejo discrecional y patrimonial de los recursos públicos..
Confrontaremos nuestra alternativa con el candidato del PAN, embelesado entre el espejismo del poder y la brega eterna que no termina de entender el significado de las luchas de nuestra historia por alcanzar la igualdad y la justicia social, por mantener un estado laico como garantía de convivencia civilizada y respeto a las diferentes creencias y formas de vida.
Confrontaremos nuestra alternativa con el candidato del PRD, que pregona una justicia social por vías que han demostrado una y otra vez ser callejones sin salida porque no asumen la diversidad y porque sustituyen participación por clientelismo.
Aun así me parece claro que las izquierdas mexicanas pueden y deben poder ganar en estas elecciones presidenciales del 2006.
Las preguntas relevantes son cuál izquierda, con qué compromisos y con cuál coalición de fuerzas sociales para gobernar.
Expreso con muchas compañeras y compañeros de ALTERNATIVA y de otras alternativas una sensibilidad que reconoce la diversidad en las izquierdas, que reclama el derecho a la diferencia. Que respeta a las izquierdas partidistas y sociales, parlamentarias y extraparlamentarias. Porque las respetamos, polemizamos y marcamos nuestras diferencias a la luz pública.
Nos reconocemos en la rica tradición del liberalismo mexicano del siglo diecinueve desde Ponciano Arriaga, Benito Juárez, El Nigromante y Guillermo Prieto.
Nos reconocemos en el espíritu feminista de la lucha por el sufragio de las mujeres como Juana Belén.
Nos reconocemos en el pensamiento de izquierda del constructor del México moderno el gran presidente Lázaro Cárdenas.
Abrevamos en el rico legado de la generación del Ateneo: Vicente Lombardo Toledano, Andrés Caso, y Manuel Gómez Morín por mencionar a algunos.
Rememoramos las luchas políticas de comunistas y socialistas mexicanos que se dieron a la intrépida tarea de construir alternativas políticas legales. Ellos, también enfrentaron los obstáculos de un sistema político hermético.
Reconocemos en la generación del 68, en Heberto Castillo, Demetrio Vallejo, Manuel Clouthier, Luis H. Alvarez y Cuauhtemoc Cárdenas a los precursores modernos de nuestra democracia.
Reconocemos en Emiliano Zapata, Francisco Villa, Graciano Sánchez, Ramón Danzós Palomino, Rubén Jaramillo y los valientes luchadores sociales una fuente constante de inspiración y un impulso a colocar los problemas del campo en el centro de la agenda nacional.
Hemos mantenido desde 1985 con las costureras víctimas del temblor, hasta la formación de Diversa; la lucha política por el reconocimiento de los derechos políticos y los derechos laborales de las mujeres y otros grupos que han sido excluidos históricamente.
Nos reconocemos en la participación de Democracia Social en las elecciones del año 2000, organización que logró incorporar a la agenda nacional los nuevos derechos para combatir la pesada carga social de la discriminación.
Continuamos las tareas de México Posible y Fuerza Ciudadana en las elecciones federales del año 2003, como parte de la historia de mujeres y hombres que se han sumado al reclamo de aquellas que no quieren mantener su vida predestinada por su condición reproductiva.
Este recorrido con diversas expresiones, con diferentes sensibilidades y distintas formas de participación política ha estado inspirado en el despliegue de una alternativa de izquierda moderna.
Reconocemos nuestra simpatía política con los gobiernos de Luiz Ignacio Lula da Silva en Brasil, Tabaré Vasquez en Uruguay y sobretodo Ricardo Lagos en Chile y José Luis Rodriguez Zapatero en España por su serenidad y talante democrático. Y desde aquí hago votos para que pronto tengamos en Chile una mujer presidenta, Michelle Bachelet que será precursora de muchas otras que esperamos dirigir nuestro país.
Amigas, amigos
Somos una izquierda de cara al futuro que reconoce sus errores, los rectifica pero no se paraliza.
Nos diferenciamos de algunas izquierdas del pasado que subestimaron la democracia y olvidaron la libertad con el argumento que construirían primero la justicia. No lograron ni uno ni otro porque la justicia es una acto libre que conquistan ciudadanos libres.
Nos diferenciamos de algunas izquierdas del presente encantadas con el espejismo del poder, que ayer pregonaban que cualquier método era válido para acceder al poder o para mantenerse en él y hoy menosprecian la ética pública en aras del pragmatismo.
Somos una izquierda realista que cree en la libertad para conseguir la justicia, que cree en la deliberación para construir consensos, que cree en la legalidad para transformarse junto con la sociedad.
Somos una izquierda que valora el carácter ejemplar de la moral pública basada en la honestidad, en la transparencia, en el combate a la impunidad y en el cumplimiento a la palabra empeñada y al compromiso adquirido.
Somos una izquierda de cara al futuro no porque seamos mejores o peores que las otras izquierdas sino porque escuchamos a las ciudadanas y a los ciudadanos. Porque nos presentamos como seres humanos con errores y aciertos. Porque tendremos el valor de rectificar equivocaciones y el coraje de tomar decisiones difíciles.
Porque entendemos la política como un continuo proceso de aprendizaje ciudadano nos comprometemos a articular con los otros poderes constitucionales un Estado responsable y con respuestas.
Hoy, frente Uds compañeras y compañeros, en la certidumbre de la responsabilidad política que asumo, con la inspiración de las personalidades que he evocado y el apoyo de mi esposo y mis hijos, l@s convoco para que junt@s sin aspavimentos ni grandilocuencia, sin arrogancia pero con firmeza, llamando a las cosas por su nombre y asumiendo las restricciones que siempre existen en toda actividad humana:
Recorramos el país tejiendo un compromiso histórico para hacernos merecedoras al máximo encargo que sus conciudadanos le pueden otorgar a una mexicana y a una nueva generación que se expresa con ella. El alto honor de gobernar las iniciativas y los esfuerzos de la sociedad en pos de su seguridad y su progreso. Contigo, con Uds, con nosotras y nosotros en el centro.
Compañeras y compañeros,
Les agradezco mucho su presencia libre y voluntaria. Es un acicate para mí y un incentivo para todas y todos en Alternativa.
Como señale hace unos momentos y ahora reitero creo en la política que busca edificar una casa común para que juntos la habitemos como dueños soberanos. Una casa común generosa y protectora que acoge a tod@s l@s mexican@s. Que cultiva las diversas iniciativas individuales. Que apoya el ingenio personal. Que fomenta los lazos solidarios. Que reconoce la riqueza en la diversidad. Que valora la elaboración de propósitos comunes.
Porque creo en todo esto y sobretodo en la grandeza de la democracia mexicana hoy he venido aquí, en cumplimiento a la legislación vigente a registrarme como candidata a la Presidencia de la República para el período 2006-2012.
Amigas y amigos,
La política moderna reconoce la tensión entre personas tuteladas y ciudadanos libres. Pero no duda en su opción. Opta por ciudadanas libres de la incertidumbre y la fragmentación. Opta por ciudadanos libres de la frustración y del estigma social. Opta por ciudadanas libres de la desesperanza.
La política moderna rechaza los monopolios y las oligarquías del dinero, del saber o de la fe. Propone competencia y solidaridad como instrumentos para que optemos libremente.
Sobre todo rechaza los monopolios de la verdad. Asume la diversidad. Reconoce en el pluralismo enfoques distintos para plantearse preguntas, para ofrecer respuestas y para implementar soluciones.
Para que el pluralismo no devenga en fragmentación que dañe el tejido social, ni la competencia entronice el reinado salvaje del interés egoísta, ni la solidaridad se transforme en paternalismo insultante; la política moderna debe hacer gobernable la diversidad.
Primero está la reconstrucción de la casa común. La que habitamos pero sobre todo la que queremos habitar y heredar a nuestros hijos y a nuestros nietos.
Para eso, ciudadanas y ciudadanos debemos aceptar que:
1. Somos y queremos seguir siendo mexicanos
2. Queremos oportunidades para progresar
3. Buscamos protección frente al infortunio
4. Demandamos seguridad ante la arbitrariedad y las conductas delictuosas
Este es el piso mínimo de la convivencia que la política debe hacer posible a través del compromiso, la construcción de los acuerdos, el diálogo para entender las razones de los demás.
Ofrezco alcanzar durante mi campaña electoral el compromiso de actores políticos y sociales, nacionales, transfronterizos, regionales y locales, en torno a estos cuatro principios básicos.
A partir que nos reconozcamos habitantes de una misma casa podremos entender mejor y ponderar con libertad las distintas opciones que se nos ofrecen. Como habitantes de una casa en común podremos discrepar en cómo alcanzar esos principios o en cómo definirnos frente a su aplicación práctica.
La política y el poder en México se ejercen aplicando las viejas reglas a una nueva realidad. Esto nos ha llevado, primero, a la fragmentación, y después a una confrontación paralizante.
Para superar la fragmentación y la parálisis, necesitamos nuevas reglas políticas que hagan posible la creación de objetivos comunes. Necesitamos sustituir la ineficacia de un presidencialismo que ya no funciona por un esquema semiparlamentario que valora la diversidad política y la hace gobernable.
Al compartir nuevas reglas, podremos reconstruir la comunidad que hoy está fragmentada. Podremos dejar atrás los falsos consensos que logra el dinero en la política y que corrompen a la democracia. Con ello cumplir con la obligación de la política que es responderle a los ciudadanos, curando la sordera de la clase política para que escuche a la ciudadanía.
La reforma de la política es nuestra principal bandera. Sólo con nuevas reglas y nuevas formas de hacer política, podremos defender lo que somos y queremos ser, podremos aprovechar las oportunidades y cohesionarnos alrededor de la comunidad a la que pertenecemos.
La desigualdad es el tatuaje que marca nuestro pasado y nuestro presente. Es necesario subrayar que ésta es la región más desigual del mundo. Esta desigualdad dificulta enormemente la reducción de la pobreza. Una economía en donde la mayoría de la gente no tiene poder de compra, no puede crecer.
La desigualdad no es sólo de ingresos sino también es:
• Desigualdad en el acceso al capital humano como educación y salud.
• Desigualdad ante la ley
• Desigualdad para influir en las decisiones políticas.
• Desigualdad por razones de sexo, de etnia, de religión, por discapacidad, origen nacional y orientación sexual.
Establecer las condiciones para una auténtica igualdad de oportunidades necesita voluntad de las elites y la acción del conjunto de la sociedad. Ofrezco por esto, presentar durante mi campaña después de consultar a expertos y ciudadanos, a funcionarios públicos, a empresarios y a activistas sociales, una propuesta de largo alcance que combine:
1. Un programa específico de ingreso mínimo ciudadano,
2. Un proyecto renovado de educación de calidad y adiestramiento técnico continuo
3. Acceso universal a la salud de calidad
4. Las propuestas de reformas legislativas que aseguren el impulso a actividades productivas rentables e innovadoras.
Mujeres y hombres libres del estigma social, son los que nos han movido desde nuestros orígenes políticos. Nos identificamos con aquellas personas que han sido excluidas por ser diferentes:
• Por ser viejos o por ser jóvenes
• Por ser mujeres o por ser hombres
• Por ser indígenas o por ser extranjeros
• Por ser homosexuales o por ser lesbianas.
• Por ser de izquierdas o por ser de derechas
• Por ser ricos o por ser pobres.
Ofrezco fomentar la tolerancia con quienes son diferentes y contribuir a eliminar la exclusión social. Necesitamos aprender unos de otros, no solo para convivir sino para construir en conjunto. Reconocer la diversidad no significa fragilidad, es, por el contrario, la base de nuestra fortaleza.
La sociedad mexicana cambió y no podemos permitir que el acceso a los recursos económicos, tecnológicos, sociales y culturales, esté condicionado por nuestro origen, raza, preferencia sexual o manera de pensar. Ofrezco proponer medidas para garantizar la igualdad efectiva en el acceso a:
1. Educación y cultura.
2. A los servicios del estado
3. A los mercados.
4. A la seguridad y a la justicia.
Ofrezcamos como sociedad garantías para que una niña indígena que nace pobre en una región marginada de nuestro país, no tenga el futuro predestinado. Tenemos que garantizar que sea libre para elegir el camino de su vida. Que los estigmas sociales no la puedan frenar, que pueda elegir su educación como parte de la cultura a la que pertenece, que pueda elegir su profesión, que pueda elegir la familia que quiere formar, y que pueda elegir libremente su manera de pensar.
La tarea de reconstruir el futuro va más allá de garantizar la seguridad material de las personas. El objetivo de fondo es dar certidumbre a la diversidad en las formas de vida libre.
Para lograrlo es necesario atacar el principal problema económico que aqueja a nuestro país, la desigualdad que provoca estancamiento económico.
Llevamos más de veinte años sin que nuestra economía crezca a niveles que permitan una vida digna.
Para tomar la senda del crecimiento con equidad, el Estado debe contar con mecanismos que le permitan una efectiva redistribución efectiva de la riqueza.
Para eso, la reforma económica debe basarse en la idea que no hay un solo conjunto de políticas que puedan garantizar el crecimiento sostenido. Ni en el arte ni en la economía es válido el principio totalitario de caminos únicos. Hay una diversidad de instrumentos disponibles dentro de un marco básico de estabilidad económica.
El más eficaz somos nosotras y nosotros mismos. En palabras del gran presidente mexicano Lázaro Cárdenas, “El pueblo de México es poseedor de una gran riqueza: la inteligencia de sus hombres y de sus mujeres. Podemos afirmar que su desarrollo y aprovechamiento es condición sin la cual todo intento de establecer una sociedad más justa resulta vano.”
Un gobierno comprometido con el crecimiento con equidad tiene que dotar al Estado de mayores recursos para incrementar la capacidad de invertir en las personas. Para esto, ofrecemos presentar una propuesta de reforma fiscal integral consensuada entre contribuyentes, expertos, funcionarias, técnicos, empresarias.
La búsqueda de soluciones privadas a problemas públicos es producto de contextos de incertidumbre como los que ahora vivimos. Sin embargo, estas tendencias pueden ser modificadas por el compromiso político.
Es crucial que las reformas, sean éstas de naturaleza económica, social o política, puedan ser reguladas mediante la negociación constante y los acuerdos para hacerlas menos amenazadoras. Es indispensable una base común de entendimiento para operar cambios trascendentales como los que propongo. La gradualidad en las transformaciones es un buen amortiguador para evitar disrupciones producto de las resistencias ante el cambio.
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Culminada la transición democrática y abiertos los cauces para la expresión de diversas opciones políticas es responsabilidad de nuestras generaciones consolidar la democracia como forma de vida y como método para dirimir pacíficamente las disputas.
El actual ejercicio de la democracia no produce ni derrotas definitivas ni victorias avasalladoras. Si persistimos en este ejercicio, se podrá generar un acceso más equitativo al ejercicio del poder y con ello mejores mecanismos para atemperar la opulencia y reducir la indigencia.
De ahí que el tiempo de la política es el tiempo de la perspectiva de largo alcance, no de la mezquina cortedad de miras.
El tiempo de la política es el tiempo de las conductas honestas y de la generosa tolerancia, no del espíritu depredador ni del oportunismo desbordado.
Para nosotras en Alternativa, para la izquierda que representamos, el tiempo de la política es también el tiempo del compromiso histórico con la libertad para conseguir la justicia en todos los ámbitos de la vida de las personas.
Compañeras y compañeros,
Durante la campaña electoral llevaré como bandera el proyecto de Alternativa. Un proyecto claramente diferente a las opciones que representan los tres partidos hegemónicos.
Confrontaremos nuestra alternativa con el candidato del PRI que representa a un pasado antidemocrático, plagado de corrupción en la vida pública que deja una pesada herencia, que aun continúa, de manejo discrecional y patrimonial de los recursos públicos..
Confrontaremos nuestra alternativa con el candidato del PAN, embelesado entre el espejismo del poder y la brega eterna que no termina de entender el significado de las luchas de nuestra historia por alcanzar la igualdad y la justicia social, por mantener un estado laico como garantía de convivencia civilizada y respeto a las diferentes creencias y formas de vida.
Confrontaremos nuestra alternativa con el candidato del PRD, que pregona una justicia social por vías que han demostrado una y otra vez ser callejones sin salida porque no asumen la diversidad y porque sustituyen participación por clientelismo.
Aun así me parece claro que las izquierdas mexicanas pueden y deben poder ganar en estas elecciones presidenciales del 2006.
Las preguntas relevantes son cuál izquierda, con qué compromisos y con cuál coalición de fuerzas sociales para gobernar.
Expreso con muchas compañeras y compañeros de ALTERNATIVA y de otras alternativas una sensibilidad que reconoce la diversidad en las izquierdas, que reclama el derecho a la diferencia. Que respeta a las izquierdas partidistas y sociales, parlamentarias y extraparlamentarias. Porque las respetamos, polemizamos y marcamos nuestras diferencias a la luz pública.
Nos reconocemos en la rica tradición del liberalismo mexicano del siglo diecinueve desde Ponciano Arriaga, Benito Juárez, El Nigromante y Guillermo Prieto.
Nos reconocemos en el espíritu feminista de la lucha por el sufragio de las mujeres como Juana Belén.
Nos reconocemos en el pensamiento de izquierda del constructor del México moderno el gran presidente Lázaro Cárdenas.
Abrevamos en el rico legado de la generación del Ateneo: Vicente Lombardo Toledano, Andrés Caso, y Manuel Gómez Morín por mencionar a algunos.
Rememoramos las luchas políticas de comunistas y socialistas mexicanos que se dieron a la intrépida tarea de construir alternativas políticas legales. Ellos, también enfrentaron los obstáculos de un sistema político hermético.
Reconocemos en la generación del 68, en Heberto Castillo, Demetrio Vallejo, Manuel Clouthier, Luis H. Alvarez y Cuauhtemoc Cárdenas a los precursores modernos de nuestra democracia.
Reconocemos en Emiliano Zapata, Francisco Villa, Graciano Sánchez, Ramón Danzós Palomino, Rubén Jaramillo y los valientes luchadores sociales una fuente constante de inspiración y un impulso a colocar los problemas del campo en el centro de la agenda nacional.
Hemos mantenido desde 1985 con las costureras víctimas del temblor, hasta la formación de Diversa; la lucha política por el reconocimiento de los derechos políticos y los derechos laborales de las mujeres y otros grupos que han sido excluidos históricamente.
Nos reconocemos en la participación de Democracia Social en las elecciones del año 2000, organización que logró incorporar a la agenda nacional los nuevos derechos para combatir la pesada carga social de la discriminación.
Continuamos las tareas de México Posible y Fuerza Ciudadana en las elecciones federales del año 2003, como parte de la historia de mujeres y hombres que se han sumado al reclamo de aquellas que no quieren mantener su vida predestinada por su condición reproductiva.
Este recorrido con diversas expresiones, con diferentes sensibilidades y distintas formas de participación política ha estado inspirado en el despliegue de una alternativa de izquierda moderna.
Reconocemos nuestra simpatía política con los gobiernos de Luiz Ignacio Lula da Silva en Brasil, Tabaré Vasquez en Uruguay y sobretodo Ricardo Lagos en Chile y José Luis Rodriguez Zapatero en España por su serenidad y talante democrático. Y desde aquí hago votos para que pronto tengamos en Chile una mujer presidenta, Michelle Bachelet que será precursora de muchas otras que esperamos dirigir nuestro país.
Amigas, amigos
Somos una izquierda de cara al futuro que reconoce sus errores, los rectifica pero no se paraliza.
Nos diferenciamos de algunas izquierdas del pasado que subestimaron la democracia y olvidaron la libertad con el argumento que construirían primero la justicia. No lograron ni uno ni otro porque la justicia es una acto libre que conquistan ciudadanos libres.
Nos diferenciamos de algunas izquierdas del presente encantadas con el espejismo del poder, que ayer pregonaban que cualquier método era válido para acceder al poder o para mantenerse en él y hoy menosprecian la ética pública en aras del pragmatismo.
Somos una izquierda realista que cree en la libertad para conseguir la justicia, que cree en la deliberación para construir consensos, que cree en la legalidad para transformarse junto con la sociedad.
Somos una izquierda que valora el carácter ejemplar de la moral pública basada en la honestidad, en la transparencia, en el combate a la impunidad y en el cumplimiento a la palabra empeñada y al compromiso adquirido.
Somos una izquierda de cara al futuro no porque seamos mejores o peores que las otras izquierdas sino porque escuchamos a las ciudadanas y a los ciudadanos. Porque nos presentamos como seres humanos con errores y aciertos. Porque tendremos el valor de rectificar equivocaciones y el coraje de tomar decisiones difíciles.
Porque entendemos la política como un continuo proceso de aprendizaje ciudadano nos comprometemos a articular con los otros poderes constitucionales un Estado responsable y con respuestas.
Hoy, frente Uds compañeras y compañeros, en la certidumbre de la responsabilidad política que asumo, con la inspiración de las personalidades que he evocado y el apoyo de mi esposo y mis hijos, l@s convoco para que junt@s sin aspavimentos ni grandilocuencia, sin arrogancia pero con firmeza, llamando a las cosas por su nombre y asumiendo las restricciones que siempre existen en toda actividad humana:
Recorramos el país tejiendo un compromiso histórico para hacernos merecedoras al máximo encargo que sus conciudadanos le pueden otorgar a una mexicana y a una nueva generación que se expresa con ella. El alto honor de gobernar las iniciativas y los esfuerzos de la sociedad en pos de su seguridad y su progreso. Contigo, con Uds, con nosotras y nosotros en el centro.
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Campaña Presidencial
¿Existe la libertad en México?
El siguiente es un texto que escribí después de haber leído el discurso que Patricia Mercado dijo ante el IFE después de haber sido registrada como candidata a la presidencia.
Titulo del discurso: Un compromiso histórico con la libertad para conseguir la justicia
Párrafo 4, página 1: “La política moderna reconoce la tensión entre personas tuteladas y ciudadanos libres. Pero no duda en su opción. Opta por ciudadanas libres de la incertidumbre y la fragmentación. Opta por ciudadanos libres de la frustración y del estigma social. Opta por ciudadanos libres de la desesperanza”.
Lo que me llama la atención de este párrafo y que es importante porque se conecta con otras ideas más adelante es la de ciudadanos libres. ¿Me pregunto si los mexicanos somos o no libres? ¿Qué es la libertad? ¿Quién es alguien libre? Para responder estas preguntas empiezo por su contrario: un preso, un cautivo o también podrían ser vistos como rehenes aunque la explicación sería diferente. Las características de estas personas es que se ven privadas de sus libertades. Concretamente no tienen la libertad de elección o de decisión: les dicen a que hora dormir, comer, pasear, etc. No tienen la opción de decidir cómo pasar su tiempo. No tienen alternativa.
Por lo tanto, una condición necesaria para que exista la libertad es que existan opciones de dónde escoger. Las alternativas por definición deben llevarnos a diferentes escenarios.
¿Somos libres? ¿Existe un partido que tenga propuestas diferentes? Las diferencias entre los tres partidos son mínimas. En verdad los 3 partidos son defensores del status quo. Son partidos con aparentes diferencias en su discurso pero cuando alcanzan el poder no hacen nada por modernizar el sistema político. Y ¿por qué habrían de cambiarlo? Son los que detentan el poder, la asimetría de poder los favorece plenamente y en vez de buscar una verdadera redistribución de la riqueza entre todos los mexicanos la reparten entre sus colaboradores. Son partidos que han excluido del discurso oficial a miles de mexicanos, de entrada a los que no son de su partido, pero también hay muchas otras minorías que no han sido escuchadas como los indígenas, homosexuales, viejos, jóvenes, pobres, lesbianas, etc. (Relacionado con el párrafo 4, página 3)
Si la política es la lucha por el poder y estos tres partidos ya lo han alcanzado, ¿por qué lo van a compartir? Van a poner las reglas de juego de tal manera que no tengan que compartirlo con nadie. Por lo tanto, cualquier partido que llegue no buscará la inclusión de nuevos actores, y además defenderá el equilibrio de poder presente, los tres partidos son defensores del status quo. Estos partidos a lo largo de 20 años no han logrado hacer crecer al país; por el contrario han exacerbado la desigualdad y la miseria.
Esto quiere decir que no representan un verdadero cambio. Si el fin último de los tres partidos es defender el status quo ninguno de los tres es una verdadera alternativa. Una cárcel, un puñado de hombres ha logrado hacer que miles de mexicanos vean a su país como una prisión gris, rígida y sin esperanza. Día con día tratan de fugarse para el norte. Son los carceleros que nos mantienen presos sin una alternativa real. Sin libertad de escoger estamos presos: carentes de libertad.
Esa es la lucha del partido Alternativa, ofrecer a los mexicanos una opción. En el momento en que podemos escoger entre alternativas reales nos aproximamos a la libertad. Nos enfrentaremos a la decisión entre seguir por el mismo camino de los últimos 20 años o un gobierno próximo a los ciudadanos, que cambie las reglas del juego y que nos haga sentir que vivimos en una casa, no en una prisión. (Todo esto también se relación con el párrafo 9 de la página 2: La reforma política es nuestra principal bandera. Sólo con nuevas reglas y nuevas formas de hacer política podremos defender lo que somos y queremos ser, podremos aprovechar las oportunidades y cohesionarnos alrededor de la comunidad a la que pertenecemos).
Titulo del discurso: Un compromiso histórico con la libertad para conseguir la justicia
Párrafo 4, página 1: “La política moderna reconoce la tensión entre personas tuteladas y ciudadanos libres. Pero no duda en su opción. Opta por ciudadanas libres de la incertidumbre y la fragmentación. Opta por ciudadanos libres de la frustración y del estigma social. Opta por ciudadanos libres de la desesperanza”.
Lo que me llama la atención de este párrafo y que es importante porque se conecta con otras ideas más adelante es la de ciudadanos libres. ¿Me pregunto si los mexicanos somos o no libres? ¿Qué es la libertad? ¿Quién es alguien libre? Para responder estas preguntas empiezo por su contrario: un preso, un cautivo o también podrían ser vistos como rehenes aunque la explicación sería diferente. Las características de estas personas es que se ven privadas de sus libertades. Concretamente no tienen la libertad de elección o de decisión: les dicen a que hora dormir, comer, pasear, etc. No tienen la opción de decidir cómo pasar su tiempo. No tienen alternativa.
Por lo tanto, una condición necesaria para que exista la libertad es que existan opciones de dónde escoger. Las alternativas por definición deben llevarnos a diferentes escenarios.
¿Somos libres? ¿Existe un partido que tenga propuestas diferentes? Las diferencias entre los tres partidos son mínimas. En verdad los 3 partidos son defensores del status quo. Son partidos con aparentes diferencias en su discurso pero cuando alcanzan el poder no hacen nada por modernizar el sistema político. Y ¿por qué habrían de cambiarlo? Son los que detentan el poder, la asimetría de poder los favorece plenamente y en vez de buscar una verdadera redistribución de la riqueza entre todos los mexicanos la reparten entre sus colaboradores. Son partidos que han excluido del discurso oficial a miles de mexicanos, de entrada a los que no son de su partido, pero también hay muchas otras minorías que no han sido escuchadas como los indígenas, homosexuales, viejos, jóvenes, pobres, lesbianas, etc. (Relacionado con el párrafo 4, página 3)
Si la política es la lucha por el poder y estos tres partidos ya lo han alcanzado, ¿por qué lo van a compartir? Van a poner las reglas de juego de tal manera que no tengan que compartirlo con nadie. Por lo tanto, cualquier partido que llegue no buscará la inclusión de nuevos actores, y además defenderá el equilibrio de poder presente, los tres partidos son defensores del status quo. Estos partidos a lo largo de 20 años no han logrado hacer crecer al país; por el contrario han exacerbado la desigualdad y la miseria.
Esto quiere decir que no representan un verdadero cambio. Si el fin último de los tres partidos es defender el status quo ninguno de los tres es una verdadera alternativa. Una cárcel, un puñado de hombres ha logrado hacer que miles de mexicanos vean a su país como una prisión gris, rígida y sin esperanza. Día con día tratan de fugarse para el norte. Son los carceleros que nos mantienen presos sin una alternativa real. Sin libertad de escoger estamos presos: carentes de libertad.
Esa es la lucha del partido Alternativa, ofrecer a los mexicanos una opción. En el momento en que podemos escoger entre alternativas reales nos aproximamos a la libertad. Nos enfrentaremos a la decisión entre seguir por el mismo camino de los últimos 20 años o un gobierno próximo a los ciudadanos, que cambie las reglas del juego y que nos haga sentir que vivimos en una casa, no en una prisión. (Todo esto también se relación con el párrafo 9 de la página 2: La reforma política es nuestra principal bandera. Sólo con nuevas reglas y nuevas formas de hacer política podremos defender lo que somos y queremos ser, podremos aprovechar las oportunidades y cohesionarnos alrededor de la comunidad a la que pertenecemos).
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